Sebastián Ureta participa en primer congreso latinoamericano que conecta ciencia ciudadana e innovación frugal
Investigadores, emprendedores y organizaciones sociales de toda la región se dieron cita en Bogotá para tender puentes entre movimientos que, pese a compartir objetivos, históricamente no habían dialogado entre sí.
Sebastián Ureta, académico College UC, del Instituto para el Desarrollo Sustentable UC (IDS) y director del Núcleo Milenio de Tecnociencia Ciudadana para la Transformación Socioambiental (CITEC), fue parte del comité organizador del Primer Congreso de Innovación Frugal, Tecnologías Sociales y Ciencia Ciudadana en América Latina, realizado los días 27, 28 y 29 de mayo en Bogotá, Colombia. El encuentro fue coorganizado por CITEC y reunió a investigadoras e investigadores, emprendedores, organizaciones sociales y tomadores de decisión de toda la región para compartir experiencias, metodologías y aprendizajes orientados a una economía más inclusiva, sostenible y resiliente.
Un experimento para juntar mundos que no se conocían
Para Ureta, el congreso funcionó como un verdadero experimento de encuentro entre comunidades que hasta ahora no habían trabajado juntas. “Existían en Latinoamérica muchos diferentes grupos de personas que hacían ciencia participativa, ciencia ciudadana, ciencia comunitaria… y por otro lado está todo el movimiento de lo que era la innovación de base, innovación frugal, innovación de bajo costo”, explicó el académico. Ambos movimientos, señaló, contaban con redes propias y un desarrollo importante, pero no se conocían entre sí.
El primer objetivo de la conferencia fue justamente abrir un espacio donde estos distintos grupos pudieran presentarse, compartir su trabajo y conocerse. Según Ureta, el resultado superó las expectativas: se trató de una instancia inédita en Latinoamérica, y posiblemente a nivel mundial, por la diversidad de comunidades vinculadas a ciencia y tecnologías de base que logró convocar. Más de 120 personas de distintos países de la región participaron del encuentro, que además dejó como fruto el compromiso de realizar una segunda versión en Chile durante 2026.


Romper la fragmentación y dejar de “inventar la rueda”
El académico destacó el valor de estos espacios interdisciplinarios como una forma de combatir la fragmentación que suele afectar a iniciativas que dependen de esfuerzos individuales o de organizaciones pequeñas. “Dada la falta de comunicación que hay entre diferentes iniciativas, entre diferentes proyectos, muchas veces los proyectos terminan un poco en lo que se podría decir como inventando la rueda”, planteó, subrayando que conferencias como esta permiten transferir conocimiento, conocer experiencias previas y evitar la duplicación de esfuerzos.
Tender puentes entre la academia y la investigación aplicada
Ureta también relevó la dimensión académica del encuentro. A su juicio, existe un momento de reflexión colectiva sobre los límites de producir conocimiento únicamente a través de los canales tradicionales para abordar problemáticas ambientales urgentes. En ese sentido, valoró especialmente el contacto directo entre el mundo académico y actores como emprendedores, organizaciones de la sociedad civil y fundaciones internacionales dedicadas a la investigación aplicada en territorios concretos. “Esa conexión… me parece que es crítico para lidiar y poder responder bien a los problemas que nos presenta la crisis social-ambiental”, afirmó.
La participación de Ureta en este congreso se enmarca en su línea de trabajo vinculada a la ciencia ciudadana y la innovación de base, áreas que también ha desarrollado en investigaciones recientes realizadas en Holanda. Su involucramiento en la organización del encuentro reafirma el compromiso del IDS con la promoción de espacios de diálogo interdisciplinario que conecten la investigación académica con soluciones aplicadas a los desafíos socioambientales de América Latina.